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Exposicion
Exposición: Mandalas de Veeno "Imágenes energéticas para la nueva era"
Johanniterkapelle Rheinfelden
4310 Rheinfelden
Diseño mis mandalas libremente. El círculo con su centro me sirve de única plantilla. Al crearlos, me fascina cómo mi percepción interior se transforma en imágenes energéticas vivas.
Mis mandalas son haikus en lenguaje pictórico.
Giran en torno a las eternas preguntas de la existencia - sus tonos son a veces suaves, a veces fuertes, a veces delicados, a veces poderosos - las vibraciones más sutiles se ocultan tras los colores y las formas - su belleza se despliega en la totalidad - reflejan el profundo anhelo de paz y armonía - juegan con la diversidad de la vida - son capaces de suscitar melodías muy personales y canciones del corazón - sin palabras, los mandalas hablan profundamente a cada persona.
El círculo con su centro, que conecta los mandalas de todos los tiempos, es el símbolo primordial de la totalidad.
Mi viaje de descubrimiento de los mandalas comenzó cuando tenía 23 años. Visité la primera exposición de la curandera y mística suiza Emma Kunz en la Kunsthaus Aarau. Al contemplar sus extraordinarios mandalas, me sentí como si me hubiera alcanzado un rayo. Asombrada por la inesperada conexión, sentí un impulso irresistible de crear mandalas yo misma. Empecé con pequeños garabatos, formas geométricas y estructuras en espiral.
Un tiempo después, hace más de 40 años, las preguntas existenciales me llevaron a la India. Así comenzó un viaje interior que me enriqueció a largo plazo. A partir de entonces, mis creaciones de mandalas surgieron de una nueva comprensión. Empecé a expresar apasionadamente mi sensibilidad por lo sutil en forma de mandala. Desde estos comienzos, he sabido que los mandalas vibran armoniosamente en su interior. En ellos, los colores y las formas se unen para formar un todo sanador como reflejo de nuestra realidad humana. Me hace feliz compartir mi profunda conexión con esta forma de arte.
Nota: Este texto fue traducido por un software de traducción automática y no por un traductor humano. Puede contener errores de traducción.
Giran en torno a las eternas preguntas de la existencia - sus tonos son a veces suaves, a veces fuertes, a veces delicados, a veces poderosos - las vibraciones más sutiles se ocultan tras los colores y las formas - su belleza se despliega en la totalidad - reflejan el profundo anhelo de paz y armonía - juegan con la diversidad de la vida - son capaces de suscitar melodías muy personales y canciones del corazón - sin palabras, los mandalas hablan profundamente a cada persona.
El círculo con su centro, que conecta los mandalas de todos los tiempos, es el símbolo primordial de la totalidad.
Mi viaje de descubrimiento de los mandalas comenzó cuando tenía 23 años. Visité la primera exposición de la curandera y mística suiza Emma Kunz en la Kunsthaus Aarau. Al contemplar sus extraordinarios mandalas, me sentí como si me hubiera alcanzado un rayo. Asombrada por la inesperada conexión, sentí un impulso irresistible de crear mandalas yo misma. Empecé con pequeños garabatos, formas geométricas y estructuras en espiral.
Un tiempo después, hace más de 40 años, las preguntas existenciales me llevaron a la India. Así comenzó un viaje interior que me enriqueció a largo plazo. A partir de entonces, mis creaciones de mandalas surgieron de una nueva comprensión. Empecé a expresar apasionadamente mi sensibilidad por lo sutil en forma de mandala. Desde estos comienzos, he sabido que los mandalas vibran armoniosamente en su interior. En ellos, los colores y las formas se unen para formar un todo sanador como reflejo de nuestra realidad humana. Me hace feliz compartir mi profunda conexión con esta forma de arte.
Nota: Este texto fue traducido por un software de traducción automática y no por un traductor humano. Puede contener errores de traducción.