St. Chrischona es el lugar ideal para disfrutar durante horas.
Ya sea un soleado día de verano o un día invernal para montar en trineo, aquí le espera la naturaleza en estado puro amenizada con una espectaculares vistas sobre la ciudad y sus alrededores. Con un poco de suerte y buena visibilidad, es posible admirar los Alpes.
Disfrute de un agradable paseo por las suaves colinas, por las praderas de pasto para acabar ante un delicioso trozo de pastel en el restaurante. En ningún otro sitio de los alrededores de Basilea están los Alpes tan cerca.