Las vistas desde aquí son magníficas y alcanzan desde la ciudad vieja hasta la esquina de los tres países.
El término "Pfalz" se deriva del latín «palatium» = palacio. La terraza situada en lo alto del Rin, en la trasera de la Catedral, recibe el nombre de Pfalz porque no muy lejos de allí se encontraba antaño la residencia del obispo.
Desde la Pfalz desciende una escalera hasta el embarcadero de la barca de la Catedral. La barca se sujeta a un cable metálico tendido sobre el Rin y cruza el río dejandose arrastrar por la corriente. Basilea cuenta además con otras tres barcas, todas ellas muy apreciadas por la población.
A través de una pequeña puerta se puede entrar desde la terraza de la Catedral al silencioso claustro. Allí se encuentran numerosas placas sepulcrales ricamente ornamentadas de miembros de conocidas familias de Basilea de entre los siglos XVI y XIX.